miércoles, 21 de diciembre de 2011

Alimentación del bebé: aprender a masticar




Alimentación del bebé: aprender a masticar. A partir de los 10 meses, el bebé está preparado para empezar a masticar. Como no siempre están dispuestos a hacerlo hay que recurrir a algunos trucos para conseguir que el bebé mastique.
Es muy importante que el niño utilice los dientes, no sólo porque así disfrutará más de la comida, sino porque los movimientos que realizar al masticar contribuyen a fortalecer las encías y son muy importantes para el desarrollo correcto de las estructuras bucales. 
Los primeros purés que ofrezcas al bebé deben estar bien triturados, con una textura homogénea. Usa la batidora para lograr una crema fina y sin grumos ni tropiezos.
A partir de los 7-8 meses sustituye la batidora por el pasapurés, para que la comida sea más espesa y algo grumosa y el bebé se vaya acostrumbrando al cambio de textura.
A partir de los 10-12 meses puedes apartar trocitos de patata o zanahoria hervidos para que los coma con los dedos o aplastados con un tenedor. Poco a poco vete aumentando la cantidad de alimentos ofrecidos de esta manera.
Poco a poco puedes ir introduciendo arroz cocido o pasta para que la pueda masticar. Cuando introduzcas el pescado bebé podrá comerlo en trocitos. En el momento que le introduzcas el huevo entero, el bebé también podrá tomarlo en tortilla.

jueves, 8 de diciembre de 2011

Consejos para tranquilizar al bebe cuando tenga cólico del lactante




Muchos bebés durante los primeros meses de vida sufren de dolorosos cólicos que le ocasionan numerosas molestias y provocan un llanto que los padres no saben como calmar.  

Cada padre a través de la experiencia, irá reconociendo cuales son las cosas que hacen sentir mejor a su pequeño. Sin embargo existen algunas recomendaciones generales que pueden resultar de mucha utilidad para lograr que se tranquilicen rápidamente:

1.               El contacto piel con piel. Alzar al bebé y acunarlo en los brazos suele darle una tranquilidad inmediata, que permitirá que poco a poco vaya aliviando su molestia.
2.               Por lo general alzarlo, va acompañado de movimientos que pueden inducir el sueño y la relajación del pequeño.
3.               La música. Cantarles en tono suave o ponerles una música que escuchabas durante tu embarazo pueden servir de calmante.
4.                Algunos niños no aceptan el chupete, pero en la mayoría de los casos, cuando sufren de cólicos ofrecerles el chupete puede ser una solución. Este contribuye  a calmar su ansiedad y responde a un reflejo de succión, el cual durante los primeros meses de vida es permanente.
5.               Posición vertical. El modo en que colocamos al bebé puede ayudar al movimiento de gases y disminuir la acidez.
6.               Masajes. Estos se realizan presionando las manos con movimientos circulares, en el sentido de las agujas del reloj, en su abdomen. Aunque también se recomienda el masaje en la espalda del bebé. Sin embargo, en pleno momento de crisis del bebé, suele ser dificultoso crear un clima de tranquilidad para brindar estos masajes.
7.               Paseos en el coche. En algunos casos, el movimiento y el ruido de los autos, serenan y duermen al bebé.
8.               Algunos pediatras recomiendan algunas infusiones de hierbas como la manzanilla con anís, la verbena y el regaliz.
9.               Muchas veces, al persistir el llanto, los padres comienzan a ponerse nerviosos. En estos casos se recomienda alternar el cuidado del pequeño, para que él no absorba la intranquilidad de sus padres.
10.           Un baño tibio puede resultar un remedio casero muy eficaz. El agua relaja al bebé y le recuerda su estadía en el útero donde se sentía protegido.
11.           Si a pesar de todo las molestias y el llanto persisten, acompañados de fiebre, vómitos, diarrea u otros síntomas, se aconseja buscar asistencia médica.